Muchos de nosotros lo vemos como la solución ideal para nuestros
dispositivos de almacenamiento. Este concepto va perdiendo fuerza poco a poco
por la sustitución por el guardado etéreo de nuestros archivos; allá lejos en
un lugar que desconocemos pero que, en el momento que lo queramos podemos
acceder a él.
La realidad es que guardar algo en la nube implica solo tenerlo en otra
parte; probablemente, un servidor remoto dentro de un gran centro de datos.
Para nosotros lo más práctico; nos olvidamos de cargar soportes físicos, con
cargar en la pc o con tener varias memorias USB. Solo requerimos de una
conexión a Internet y listo, la fantasía se vuelve realidad; los archivos se
vuelven omnipresentes siempre y cuando podamos conectarnos a la web.
El lado negativo es que nos negamos a ver por no sacrificar la comodidad,
delegar a una tercera persona el cuidado de nuestras pertenencias. Es como
imaginar que llegue alguien con una mochila más grande que la nuestra y se
ofrece a cargar la nuestra de forma gratuita. Pero esta persona solo te pide
firmar un contrato de letra pequeñita a lo cual accedemos con mucha emoción.
El truco es que cuando metes tus objetos a la mochila dejarán de ser
tuyos. Los podrás usar como siempre, pero ya no son de tu propiedad.
No se trata de un ejercicio. Así lo ve el gobierno de EU. Hace unas
semanas, la Electronic Frontier Foundation, a nombre de su cliente
Kyle Goodwin, hizo una propuesta a
la corte de EU para discutir las acciones del gobierno en cuanto al cierre de
Megaupload. Si recordamos el caso en que las autoridades negaron el
acceso a miles de personas al servicio aun cuando demostraron que los archivos
alojados no infringían el copyright. La respuesta gubernamental ha sido llevar
a los afectados a audiencias largas y enredadas, sólo para darles los
documentos que son legítimamente suyos.
Lo serio del caso esta en la defensa que ha esgrimido el gobierno para
justificar sus acciones. Según ellos Goodwin al igual que miles de personas han
perdido sus derechos de propiedad al firmar el contrato de prestación de
servicios con Megaupload como Megaupload con Carphatia, quien le proveía el
alojamiento, limitando los intereses de propiedad. Lo alarmante es que no hay
nada extraño en ese contrato, es un estándar como el que se firma con cualquier
proveedor.
Es decir, si el gobierno llega con una orden judicial
hay que olvidarse de nuestra información.
Da igual qué es lo que se guarde si al final no es nuestro. En este
esquema, los derechos de propiedad se ven severamente afectados y todo por usar
un servicio de un tercero. Este argumento no solo se limita a Megaupload sino
que también funciona para AmazonS3, Google Apps, etc. En realidad cualquier
usuario de la web está en riesgo.
Solo resta que no debemos perder de vista que es lo
que cedemos y más importante lo que podemos perder por confiar en corporaciones
y sin el apoyo del gobierno es un caso perdido.
Fuente: Alt1040.com
Comentario: es un tema muy
delicado ya que se trata de perder información que en muchas ocaciones son de
nuestra autoría intelectual y perderla sin que podamos hacer nada nos deja
imposibilitados. Como buen usuario informático es no dejar de aplicar lo seguro
para estos casos como lo es nuestra copia de respaldo en todo momento. No está
de más y es lo más seguro para proteger nuestra información y sin permitir que
terceros roben lo que en muchas ocasiones ha costado tanto y no deja de ser
valioso para nosotros.
Fecha de
exposición: 12 de noviembre de 2012.
RUBÉN GALLEGOS
8 – 241 - 100
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